SISTEMAS DE RETENCIÓN INFANTIL

El uso de sillas de niños para el automóvil reduce en un 75% las muertes y en un 90% las lesiones, de ahí que el conocimiento de la normativa de tráfico y seguridad vial, y la elección de la silla adecuada a la edad del niño, sea una de las principales consultas que nos efectúan los padres.

En España la obligación del uso de sistemas de retención infantil se encuentra regulada en el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación para la aplicación y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo.

En concreto, el artículo 117 establece lo siguiente:

Artículo 117. Cinturones de seguridad y sistemas de retención infantil homologados.

  1. El conductor y los ocupantes de los vehículos estarán obligados a utilizar, debidamente abrochados, los cinturones de seguridad homologados, tanto en la circulación por vías urbanas como interurbanas. Esta obligación, en lo que se refiere a los cinturones de seguridad, no será exigible en aquellos vehículos que no los tengan instalados.

En todo caso, los menores de edad de estatura igual o inferior a 135 centímetros deberán utilizar sistemas de retención infantil y situarse en el vehículo de acuerdo con lo dispuesto en los apartados siguientes.

  1. En los vehículos de más de nueve plazas, incluido el conductor, se informará a los pasajeros de la obligación de llevar abrochados los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención infantil homologados, por el conductor, por el guía o por la persona encargada del grupo, a través de medios audiovisuales o mediante letreros o pictogramas, de acuerdo con el modelo que figura en el anexo IV, colocado en lugares visibles de cada asiento.

En estos vehículos, los ocupantes a que se refiere el párrafo segundo del apartado 1 de tres o más años deberán utilizar sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso. Cuando no se disponga de estos sistemas utilizarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso.

  1. En los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los ocupantes a que se refiere el párrafo segundo del apartado 1 deberán utilizar sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso.

Dichos ocupantes deberán situarse en los asientos traseros. Excepcionalmente podrán ocupar el asiento delantero, siempre que utilicen sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso, en los siguientes casos:

1.º Cuando el vehículo no disponga de asientos traseros.

2.º Cuando todos los asientos traseros estén ya ocupados por los menores a que se refiere el párrafo segundo del apartado 1.

3.º Cuando no sea posible instalar en dichos asientos todos los sistemas de retención infantil.

En caso de que ocupen los asientos delanteros y el vehículo disponga de airbag frontal, únicamente podrán utilizar sistemas de retención orientados hacia atrás si el airbag ha sido desactivado.

  1. Los sistemas de retención infantil se instalarán en el vehículo siempre de acuerdo con las instrucciones que haya facilitado su fabricante a través de un manual, folleto o publicación electrónica. Las instrucciones indicarán de qué forma y en qué tipo de vehículos se pueden utilizar de forma segura.
  2. La falta de instalación y la no utilización de los cinturones de seguridad y otros sistemas de retención infantil homologados tendrá la consideración de infracción grave o muy grave, conforme a lo establecido en el artículo 65, apartados 4.h) y 5.ll), respectivamente, del texto articulado.

 Como vemos, el citado artículo determina que los sistemas de retención infantil han de situarse obligatoriamente en los asientos posteriores del automóvil cuando la altura del niño sea igual o inferior a 135 cm, aunque establece ciertas excepciones.

Además, indica que en caso de que el niño viaje en el asiento delantero, obviamente con su respectiva silla homologada, a) en sentido de la marcha deberá disponer el automóvil de airbag frontal y encontrarse activado y b) a contramarcha no será necesario que el automóvil disponga de airbag frontal y, en caso afirmativo, éste deberá desactivarse.

Dado que los menores de 135 centímetros siempre deben utilizar un sistema de retención infantil acorde con su desarrollo (estatura, edad y peso) la Dirección General de Tráfico (DGT) del Ministerio de Interior del Gobierno de España, con la colaboración de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y el Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones Infantiles (CSPLI) elaboraron en el año 2015 un folleto en el que se pormenorizaba de forma muy didáctica la forma correcta de utilizar los Sistemas de Retención Infantil (SRI) de conformidad con la Ley de Tráfico y Seguridad Vial y las dos normativas europeas que coexisten la ECE R44/04 y la R129 “i-Size”.

Ambas normativas se encuentran vigentes en la actualidad y ofrecen la necesaria seguridad a los niños, por tanto, lo más importante a la hora de adquirir un S.R.I., más que se acoja a una u otra normativa es que cuente con la etiqueta de homologación que garantice que cumple con los requisitos de seguridad fijados por Europa. Nunca debe viajar un niño en una silla que no se encuentre homologada.

La diferencia básica entre ambas es que la normativa R44/04 se basa más en el peso del niño y la normativa R129 “i-Size” en la altura. Aquí tenéis un gráfico de cómo interpretar ambas etiquetas de homologación:

No obstante, a continuación te explicamos esquemáticamente las singularidades básicas de ambas:

En base a esta normativa nos encontramos las sillas homologadas repartidas en estos cinco grupos:

– Grupo 0: hasta 10 kg (aproximadamente los 9 meses)

– Grupo 0+: hasta 13 kg (aproximadamente los 15 meses)

– Grupo I: de 9 a 18 kg  (desde los ocho meses aproximadamente hasta los 3 ó 4 años)

– Grupo II: de 15 a 25 kg (desde los 3 hasta los 7 años)

– Grupo III: de 22 a 36 kg (de 6 a 12 años, aproximadamente)

Y estas son las recomendaciones para el uso de cada una de ellas:

Esta normativa no clasifica las sillas por grupos, y es cada fabricante el que indicará en la etiqueta para qué edades y estaturas se ha diseñado cada modelo.

Ambas normativas otorgan la necesaria seguridad al niño, del mismo modo que resultan seguros los diferentes tipos de anclaje que podemos encontrar. Si bien, podemos finalizar con dos apreciaciones a tener en cuenta:

El sistema ISOFIX no es significativamente más seguro que el anclaje con el cinturón de seguridad, pero sí asegura la correcta colocación de la silla. Por tanto, si te decantas por un sistema de sujeción tradicional, asegúrate de colocar la silla correctamente.

Tanto las sillas con etiqueta de homologación ECE R44/04 como R129 “i-Size” otorgarán la seguridad necesaria al niño o bebé, si bien hay que tener en cuenta que las que dispongan de etiqueta R129 “i-Size” han superado test de impacto lateral, y permiten alargar el periodo en que el niño puede viajar a contramarcha, lo que puede suponer un extra de seguridad.